lunes, 7 de marzo de 2011

De Aquí Pa´Alla... Y De Allá Pa´Acá!

Existimos dos tipos de Venezolanos, los que nos avergonzamos absolutamente de nuestras raices y los que llevamos la bandera con orgullo exagerando a donde sea que vayamos. Es curioso ver como nunca, jamás de los "jamases" va a existir un ser normal y corriente que simplemente sea Venezolano, que cuando se lo pregunten lo diga con el orgullo que merece tan distinguida nacionalidad, sin necesidad de pararse y cantar "El Alma Llanera" a todo volumen botando lagrimas, y diciendo lo mucho que extraña a la "paaatriaaaa", en un viaje de 3 días a Aruba. O sin arrugar la cara y poner expresión de nauseas como si acabara de resbalarse dentro del camión del aseo.

Los Venezolanos Avergonzados Absolutos (V.A.A), son esos que viajan a Miami, no menos de 5 veces al año. (Porque al parecer es el único destino internacional que conocen). Poseen pasaporte europeo, heredado de un tátara abuelo que jamás vieron, ni en fotografía, de un país al que probablemente han pisado en su vida (comunmente España). Llegan a Miami con 4 maletas (vacías), regresan con 9, pagando obviamente sobre peso por cada una, y hablan inglés, desde que el taxi los recoje en su casa en Cumbres de Curumo, hasta que regresan 14 días después y están esperando las maletas en Maiquetía y al tropesarte te dicen "Oh I´m sorry"

Los Venezolanos Fanáticos Absolutos (V.F.A) son aquellos que, si pudieran, pondrían con griffin en las ventanitas del avión, "de Venezuela pa´Mayami! Comando borracho" o "Miqui Maus, voy por ti!". Estos especímenes también viajan únicamente a Miami, o a uno que otro crusero por el caribe (que salga de Miami). Son los que por excelencia viajan con la gorra del Caracas, una franela de Hard Rock Margarita, y llaman a su mamá a penas aterrizan para decirles "Mami, ya llegamos, todo bien, ya te extraño, la bendición, pásame a papi"... No hacen ni el mínimo intento de decir aunque sea "plis", y al igual que el V.A.A, regresa con mas maletas de las que se trajo para el viaje, la diferencia está en que este es autentico, goza una bola buscandole conversación a los cubanos hablando mal de Chávez y Fidel, compran franelas que dicen "I´m in Miami Bitch", no pueden medio escuchar un acento Venezolano fuera de su grupo de viaje porque se excitan y salen corriendo a hacer algún comentario jocoso o chiste fú, y preguntar el típico "A ti te esta pasando Cadivi?" ; y de regreso van con el impelable peluche de "Miqui" que se ganaron gastandose todos los dólares en un stand de dardos de Magic Kingdom.

Yo (y puedo casi asegurar que mis queridos amigos tambien) formamos parte del odiado grupo de los "Ni-Ni", que nos mezclamos en estos grupos a conveniencia, (sin llegar al punto ridículo de hablar inglés en Maiquetía). Donde en un mismo viaje, negamos ser paisanos de un grupete que habia subido al crusero (V.F.A), con nuestras pamelas y lentes giantes, y nuestros esposos en Guayabera (V.A.A)... Y terminamos 9 en jacuzzi para 6, tomando Vodka directo de un frasco vacío de listerine que metimos de contrabando al barco, con una facha que hubiese tenido como consecuencia un infarto a Mimi Lety, bailando "Una maraquiiiiita, eso no es maraaaaca"

Lo único que nos distinguió de ese exclusivo grupete, era que en sus franelas anaranjadas fosforescentes (que orgullosamente lucían desde la abuela, hasta el nieto de 2 años) decía: MARACAIBO - VENEZUELA. DE AQUÍ PA´ALLÁ... Y DE ALLÁ PA´ACÁ!

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